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Dentro de la fea demanda que enfrenta a Anuel AA contra su exmanager

Tras años de amistad, Anuel AA y su exmanager Frabian Eli luchan en tribunales por honorarios impagos, regalías robadas e incluso una mansión.

Abogados del astro latino del trap  Anuel AA se dirigían el martes a un tribunal en Miami para pedir a un juez que impida que su exmanager Frabian Eli venda una mansión de Florida valorada en 4,8 millones de dólares, en el más reciente y extraño giro de una desagradable batalla legal entre “amigos de siempre”.

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Tras años de sociedad y un estrellato en ascenso, ambos se encuentran repentinamente enfrascados en un feo divorcio. Eli (cuyo nombre completo es Frabian Eli Carrión) presentó una demanda en septiembre alegando que Anuel incumplió su contrato al despedirlo abruptamente el verano pasado y que le debe millones de dólares en honorarios impagos. El rapero estrella (cuyo verdadero nombre es Emmanuel Gazmey Santiago) respondió con una contrademanda en noviembre, acusando a Eli de robarle millones para “financiar su propio estilo de vida extravagante”.

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En el enfrentamiento del martes, la complejidad de la demanda salta a la vista.

Anuel busca una “orden judicial de emergencia” que prohíba a Eli vender una casa de 6.000 pies cuadrados (más de 550 metros cuadrados) en Doral, Florida, con un valor de 4,8 millones de dólares, una propiedad que el artista llama “una de las muchas compras ilícitas realizadas por Carrión usando fondos de las cuentas bancarias de la empresa”. Sin la orden, afirman que Eli venderá la casa en un esfuerzo por evitar devolver el dinero que robó.

Por su parte, Eli dice que la orden judicial no tiene fundamento y que es el ejemplo más reciente de su antiguo amigo eligiendo “arremeter” en lugar de pagarle la parte que le corresponde de su éxito: “No es más que un intento de desviar la atención del tribunal, y al público que monitorea este caso, de los hechos indiscutibles del caso”.

“Despido unilateral”

Anuel y Eli trabajaron juntos durante años, bastante tiempo antes de que el rapero puertorriqueño lanzara su primer álbum en 2018, Real Hasta la Muerte, y ganara el premio al mejor artista nuevo en 2019 en los Premios Billboard de la Música Latina. Luego, Eli fue manager de Anuel a lo largo de tres discos posteriores que encabezaron la lista Top Latin Albums de Billboard, y el par también creó y operó su propio sello discográfico.

Pero apenas nueve meses después de que Eli hablara con entusiasmo sobre su “amigo de la infancia” a Billboard, el 4 de septiembre el manager presentó una demanda contra Anuel ante un tribunal estatal de Florida, alegando que había sido “despedido unilateralmente” de la compañía que compartían, pese a un contrato de siete años que no expiraba hasta 2026. El trato supuestamente daba derecho a Eli al 10% de las ganancias brutas de Anuel.

En su litigio, Eli dijo que la medida le sorprendía porque había trabajado incansablemente para llevar adelante la carrera del astro, incluso durante los meses que pasó en prisión Anuel después de declararse culpable de un cargo de posesión de armas.

“Esa sentencia de prisión no impidió que el manager siguiera creyendo en el artista y trabajara para la continuación de su carrera, mientras trabajaba para el artista las veinticuatro horas del día los siete días de la semana, sin recibir ningún pago”, escribieron los abogados de Eli en ese momento. “Juntos, el manager y el artista han disfrutado de un enorme éxito en la industria de la música, que debido al manejo de los asuntos del artista por el manager, ha redundado en una serie de otros éxitos en la vida”.

Lee la demanda completa de Eli aquí (en inglés).

“Explotado maliciosamente”

En noviembre, Anuel contó su versión de la historia, y fue mucho más allá de simplemente refutar las acusaciones de Eli. En su contrademanda, el astro dijo que Eli había sido despedido por haber “explotado maliciosamente” su amistad para “estafarle” millones de dólares.

Entre otras denuncias de irregularidades, Anuel afirmó que su manager había tomado en secreto dinero excedente de los acuerdos musicales con The Orchard de Sony y con Kobalt; que había robado dinero reservado para el pago de impuestos; y que secretamente había hecho enormes compras personales con dinero de la empresa, como un Lamborghini de 191.000 dólares, joyas por más de un millón de dólares; y una suma no revelada por el alquiler de aviones privados para su familia.

La demanda también afirmaba que Eli había recibido “sobornos” a cambio de aceptar tratos comerciales perjudiciales en nombre de Anuel. Por ejemplo, afirmó que cuando Eli había coordinado la compra de un condominio en Miami para los padres de Anuel, había “confabulado” con el agente inmobiliario para pagar “un precio más alto del necesario” a cambio de un pago personal del agente.

“En total y absoluta contravención de sus deberes contractuales y fiduciarios; todo sentido razonable de la moralidad; y su larga amistad con el artista, que llevó al artista a depositar su plena confianza en Carrión, Carrión… estafó a los contrademandantes por millones de dólares a los que tienen derecho legítimo”, escribieron los abogados de Anuel en ese momento.

Lee toda la contrademanda de Anuel aquí (en inglés).

“Perdiendo millones”

Con la demanda y la contrademanda todavía en las primeras etapas del litigio, Anuel lanzó otra bomba a principios de diciembre: exigió una orden judicial de emergencia para impedir que Eli vendiera la casa de 4,8 millones de dólares en Doral. Afirmó que más de un millón de dólares en pagos por la casa de Doral provenían de cuentas bancarias de la empresa.

En documentos del litigio, los abogados de Anuel advirtieron que Eli ya se encontraba en “una posición financiera precaria” y que la propiedad era el único activo que podían encontrar a su nombre. Sin una orden judicial que le obligue a retenerla hasta que termine la demanda, los abogados dijeron que tal vez no haya otra manera de que Anuel recupere el dinero presuntamente robado.

“Los contrademandantes corren el riesgo de tener éxito en sus reclamos y, sin embargo, perder millones de dólares porque a [Eli] se le permitió disponer de la propiedad, el único activo actualmente a su nombre, y ya no poseía suficientes activos para cubrir el valor del perjuicio que tomó de forma deliberada y calculada”, escribieron en la moción del 2 de diciembre.

Los abogados de Eli respondieron dos semanas después, argumentando que no había motivos para una orden extraordinaria, como una orden judicial que congele la venta de una casa. Las acusaciones centrales de Anuel contra Eli, dijeron, eran “sencillamente ridículas” y “carentes de sentido”, lo que significa que eventualmente debería dinero a su cliente, y no al revés.

“Este caso es realmente sobre un artista… que saltó al estrellato gracias en parte al trabajo del manager, y que ahora ha optado por arremeter contra el manager con falsedades en respuesta a una demanda que tuvo que ser presentada debido a los propios actos irracionales del artista”, escribieron los abogados de Eli. “En lugar de litigar este caso sobre hechos comprobables, con evidencia, Anuel trata de usar un ‘enfoque de vertedero’ para enturbiar las aguas y provocar tanto daño como pueda”.

Lee la moción de emergencia y la respuesta aquí (en inglés).