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7 canciones esenciales de Enanitos Verdes: Homenaje a Marciano Cantero

El pionero del rock en español murió el 8 de septiembre a los 62 años.

El rock en español ha perdido a una leyenda. 

Marciano Cantero (Horacio Eduardo Cantero Hernández), quien lideró a Los Enanitos Verdes como vocalista principal desde que la banda se formó en Argentina en 1979, falleció el 8 de septiembre a los 62 años, dejando un extraordinario legado como pionero del rock en español y un vasto catálogo de canciones imperecederas. 

La mayoría lo recordará por el lastimero y emblemático “Lamento boliviano”, un éxito que sonó en las radios de muchos hogares de Latinoamérica, de Argentina a México. Tras su lanzamiento en 1994, la canción se convirtió rápidamente en una favorita de la audiencia (y en un tema obligatorio para los karaokes), en gran parte gracias a su seductora introducción instrumental apoyada en la zampoña (un caramillo andino tradicional), además del eufórico estribillo que emerge a mitad de la canción, y que es una especie de grito nostálgico sin letra, algo así como: “Ooooh-Yo-Yo-Ooooh”. 

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A lo largo de su carrera, Los Enanitos Verdes — integrado por Cantero, Felipe Staiti y Daniel Piccolo — han conquistado tres puestos en la lista Top Latin Albums de Billboard, incluyendo con Pescado original (No. 37), Tic Tac (No. 55) y En vivo (No. 75). En Hot Latin Songs, el grupo ha figurado dos veces: con “Mariposas” (No. 19) y con su versión de “Tu cárcel” (No. 44).  

Relacionadas

Billboard recuerda y celebra el legado de Cantero con siete canciones esenciales que también están entre nuestras favoritas: 

“Luz de día” 

Cantero fue particularmente hábil tocando nuestros corazones y avivando nuestros sentimientos con baladas-rock que interpretó siempre con gran dramatismo. Su interpretación de “Luz de día” no es la excepción, y hasta el día de hoy me pone la piel de gallina. Esta pieza lenta sobre un “reencuentro de almas”, como indica el video, es sin duda un clásico de la música latina y una de las canciones más emblemática de Los Enanitos. — GRISELDA FLORES 

“Eterna soledad”

“Eterna soledad” de 1996, uno de los temas especialmente emblemáticos de Los Enanitos Verdes,  no estuvo en mi radar hasta los años en que cursé la escuela secundaria (2001-2005), gracias a un grupo de amigos argentinos. Esta balada de rock suave es simple su melodía y grande en su letra, con lo que no solo proyecta un mensaje de “eterna soledad”, sino también sobre la toma de riesgos, encontrar fuerzas y avanzar en la vida. Para mí, es una canción a la que siempre regresaré en los momentos difíciles. Al cabo de 26 años, sigue siendo una obra esencial de la música latina, en especial en las tabernas de karaoke y entre las bandas y artistas que la reinterpreten. — JESSICA ROIZ  

“Lamento boliviano” 

Considerada una de las canciones más populares en la historia del rock latinoamericano, “Lamento boliviano” de Los Enanitos era, en realidad, una versión de una canción de los años 80 de la banda de rock argentina Alcohol Etílico, “Soy como una roca (Lamento boliviano)”. Pero fue la voz de Marciano Cantero, junto con el uso que hizo su banda de instrumentos andinos y un emblemático solo de guitarra, lo que le dio prominencia internacional. Desde entonces, artistas como Noel Schajris y Yandel han grabado sus propias versiones. En 2019, J Balvin y Bad Bunny utilizaron parte de la canción en “Un peso”, también con la participación de Cantero, para su EP conjunto Oasis. — SIGAL RATNER-ARIAS. 

“Mi primer día sin ti” 

Soy una fanática del Cantero melancólico. Me encantan sus canciones más animadas, como “Por el resto” y “Guitarras blancas”, pero hay algo en los temas sobre rupturas amorosas como “Mi primer día sin ti”, compuesto por el propio cantante, que realmente puede conmover a las masas con su letra, tan cercanas a nuestros sentimientos. “No estoy acostumbrado / Mi primer día sin ti / Que aún digo nosotros / Cuando estoy pesando en ti”, canta con toda simplicidad. La dolorosa letra se acopla a la perfección con los tonos de guitarra eléctrica igualmente nostálgicos, imprimiendo agudeza a esta canción y convirtiéndola en una verdadera joya. — G.F. 

“Amores lejanos” 

Hay algo en los acordes de guitarra de los primeros 15 segundos de esta pieza que siempre me transportará a mis 16 años, cuando escuchaba “Amores lejanos” en mi reproductor de CD mientras me mecía en una hamaca en el patio de mi abuela en Nicaragua. Pero esta canción romántica de rock, lanzada en 2002, representa mucho más que un tema que me remonta a mis mejores veranos en la patria. Representa la primera vez que me enamoré de todo corazón de un estudiante universitario de 19 años del pueblito de Jinotega, a quien conocí en León y con quien tuve una breve relación a larga distancia. Piensa en emails y MSN messenger, pero con “Amores lejanos” — precisamente sobre el amor a distancia — siempre conectándonos. — J.R. 

“Mejor no hablemos de amor” 

Compuesta por el guitarrista de la banda, Felipe Staiti, esta canción (del álbum Big Bang de 1994 de Enanitos Verdes) no solo es divertida de cantar, sino que muchos la adoptaron como un himno en los 90. “Mejor no hablemos de amor” captura ese espíritu libre que la mayoría de los rockeros defendía orgullosamente: “Yo no sé lo que pasó / Ni por dónde comenzó / Mejor no hablemos de amor / ¿Para qué vas a esperar / Lo que no te puedo dar?” — G.F. 

 “Guitarras blancas” 

Uno de los primeros hits de Los Enanitos Verdes, “Guitarras Blancas” (1988), fue de los que mejor ejemplificó el auge del movimiento del rock en español de su tiempo, una ola que también nos trajo a grupos como Héroes del Silencio, Los Prisioneros, Soda Stereo, Caifanes y muchos más. Con una letra fácil de cantar, “Guitarras” es rebelde y despreocupada, y llevó un mensaje muy necesario en la época de la “Guerra Sucia” en Argentina. “No hablen ahora de Nueva York / Estar en Roma o en Disneyworld / Yo sólo quiero que nos dejen bailar acá”, cantaba Marciano en esta canción up-tempo que hasta el día de hoy pone a saltar a todo rockero. — J.R.