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Congresista Joaquín Castro quiere a Irene Cara, Cypress Hill en Registro Nacional de Grabaciones

Mientras los hispanos representan el 20% de la población estadounidense, sólo 4% del catálogo de la Biblioteca del Congreso es de artistas latinos.

En 1983, cuando el mundo se alejaba de la fiebre de la música disco de los 70 y se acercaba a la era radical de MTV en Estados Unidos, una canción le dio una nueva inyección de energía a la juventud. Se trata de “Flashdance… What a Feeling” de Irene Cara (recién fallecida el 25 de noviembre), cuyo éxito No. 1 acompañó al improbable éxito de taquilla Flashdance, marcando un momento decisivo para la Generación X y más allá. 

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El clásico bailable de Cara es una más de tres decenas de obras musicales de músicos latinos nominadas al Registro Nacional de Grabaciones de la Biblioteca del Congreso para 2023. Es “una oportunidad para celebrar a artistas latinos cuya latinidad no siempre fue conocida por el público, o no siempre fueron celebrados como latinos”, dice Joaquín Castro, congresista de la Cámara de Representantes de Estados Unidos. Muchos desconocen que la cantautora nacida en el Bronx era hija de madre cubana y padre puertorriqueño.

El pasado lunes (1 de diciembre), en un esfuerzo por aumentar la representación, el Caucus Hispano del Congreso anunció 33 nominaciones de música latina para el registro, con el congresista Castro a la cabeza.  

Entre las obras nominadas están “Amor eterno” de Juan Gabriel, el álbum J.Lo de Jennifer Lopez, “Paloma negra” de Chavela Vargas, “El cantante” de Héctor Lavoe, el álbum debut homónimo de Rage Against the Machine (cuyo vocalista Zack de la Rocha es de origen mexicano), “Gasolina” de Daddy Yankee, y muchos más. 

Cada año, la Biblioteca del Congreso selecciona 25 grabaciones para el registro con el fin de preservar obras sonoras que son “cultural, histórica o estéticamente significativas” para la vida estadounidense. A pesar de que los latinos representan el 20% de la población del país, apenas un 4% de las 600 grabaciones en el catálogo son de artistas latinos.

En la carta de nominación a la Biblioteca del Congreso, los miembros del Caucus Hispano escribieron: “La existencia misma del Registro Nacional de Grabaciones habla de la importancia de la música y la radiodifusión en la cultura y la sociedad estadounidenses. […] Sin embargo, las contribuciones latinas en la música han sido insuficientemente reconocidas. Como arte, la diversidad del sonido latino puede escucharse en cada compás y resuena en cada ritmo… Estas canciones fueron seleccionadas con la opinión del público, y reflejan la diversidad de identidades, historias y geografías latinas”.

En una entrevista con Billboard Español, el representante Castro declaró: “Debemos celebrar las contribuciones que nuestros artistas musicales han hecho a nuestra nación, así que mi esperanza es destacar la brillantez de los músicos latinos”. Desde su oficina en Washington, Castro, quien es tejano y aficionado a la música latina, habló sobre el proceso de elegir sus 33 selecciones. 

Su tuit sobre la nominación de canciones y álbumes latinos para el registro desató una emocionante conversación en Twitter. ¿Cuál fue su reacción al leer los comentarios de sus seguidores? 

Fue muy divertido. Recibimos cientos de sugerencias a través de las redes sociales y de manera informal. Creo que la gente se emocionó pensando a cuál de sus músicos, canciones o álbumes favoritos nominarían. Nos costó mucho reducir la lista a 33. Hace unos años, pasé por este proceso con películas y cineastas latinos para el Registro Nacional de Cine. Fue más difícil porque los latinos han estado excluidos de Hollywood durante mucho tiempo. Con la música tenemos muchas más opciones, así que nos entusiasmó reunir la lista y enviarla a la Biblioteca del Congreso.

Representante Joaquín Castro, Cortesía de la Oficina del Congresista Joaquín Castro.

Algunos años vimos a un solo artista latino ingresar al registro (Cachao en 2012; Celia & Johnny en 2013; Santana en 2015; Gloria Estefan en 2017; Ritchie Valens en 2018; Selena en 2019), y este año vimos tres (Ricky Martin, Buena Vista Social Club y Linda Ronstadt). ¿Cuáles son sus expectativas para 2023? 

Espero que se incluya a más artistas latinos y latinas en el Registro Nacional de Grabaciones. Es un prestigioso reconocimiento que reconoce la importancia de una pieza musical para la cultura estadounidense. Ahora mismo sólo un 4% de las grabaciones del registro son de artistas latinos, y los latinos representan casi el 20% del país. Tenemos que celebrar las contribuciones que nuestros artistas musicales han hecho a nuestra nación, así que mi esperanza es destacar la brillantez de los músicos latinos.

La música latina estaba en pleno auge en Estados Unidos cuando se creó la Ley Nacional de Preservación de Grabaciones del 2000, con artistas tan conocidos como Shakira, Marc Anthony, Jennifer López y Ricky Martin. ¿Por qué cree que la música latina quedó excluida entonces del registro, que empezó a incluir obras en 2002?

Si recuerdas el año 1999 en particular, Carlos Santana tenía la canción “Smooth” con Rob Thomas, Ricky Martin y J.Lo tenían un montón de éxitos. Por aquel entonces, yo tenía veintitantos años, creía que la cosa iba a ir a más y que nuestros artistas seguirían recibiendo más reconocimiento. Hasta cierto punto ha sido así, pero no lo suficiente. Creo que esta es una forma de honrar la importancia de esta música para Estados Unidos. 

Las canciones [nominadas] pertenecen a distintas décadas y generaciones de artistas. Son regionalmente diversas en cuanto a procedencia, pero también bilingües. Sospecho que nadie ha nominado esta cantidad de canciones en español o extranjeras para el registro. Eso es muy importante porque nuestros latinos escuchan música a menudo tanto en inglés como en español, y estas nominaciones lo reflejan.

Paloma negra” de Chavela Vargas y “El cantante” de Héctor Lavoe están en su lista, así como la grabación original de Broadway de In the Heights y el álbum homónimo de Rage Against the Machine. ¿Qué criterios tuvo en cuenta a la hora de seleccionar las 33?

El registro dice que tiene que tener un impacto cultural importante en Estados Unidos, pero también puede haber artistas o grupos extranjeros: los Beatles y los Rolling Stones están ahí, por ejemplo. Hicimos correr la voz y nos pusimos en contacto con distintos grupos y personas de la industria musical para pedirles sugerencias. También lo difundimos en las redes sociales. 

Quería asegurarme de que no se tratara de un solo género o estilo musical. Nuestra comunidad escucha muchos tipos de música, y nuestros músicos no solo han dejado huella en la música tejana o la salsa, sino también en el rock y el hip hop. Nominamos a Fat Joe y Cypress Hill, por ejemplo. Sabiendo que la comunidad latina es muy diversa — y mi experiencia como tejano mexicano-americano y de la Generación X— quería asegurarme de que no fuera solo mi lista de canciones. 

Fue difícil reducirla, porque si cualquier grupo de personas elige sus 33 canciones, probablemente no serán idénticas. Hay mucha buena música y grandes artistas que no están en la lista, pero podemos volver el año que viene y el siguiente. También animo a la gente a que envíe su propia lista a la Biblioteca del Congreso, porque es un proceso de presentación abierto.

Por cierto, ¿algunas de las obras elegidas por Billboard Español para nuestra encuesta figuran entre sus nominadas?

Lo hemos mirado todo. Tendré que volver a ver cuáles, pero creo que coincidimos en algunos. A veces nos costó decidir si queríamos nominar la canción o el álbum de alguien. Por ejemplo, Luis Miguel es un cantante cuya música ha tenido un impacto increíble en Estados Unidos, estando todos los días en las emisoras de radio de todo el país. Al final elegimos su álbum Romance. O Irene Cara, que acaba de fallecer, tuvo dos grandes éxitos, “Fame” y “Flashdance… What a Feeling”. Decidir entre esos dos también fue difícil. 

Luego, elegir entre “Paloma negra” de Chavela, que es la versión original de la que se han hecho tantas versiones, y “La llorona” [fue un reto]. Hubo muchas dificultades, pero doy mucho crédito a Celeste Acevedo, [asesora legislativa] de mi equipo, que se centró en la lista.

¿Algo más que quiera añadir? 

Por supuesto. Esta fue una oportunidad para celebrar a artistas latinos cuya latinidad no siempre fue conocida por el público, o no siempre fueron celebrados como latinos, como Sammy Davis Jr. — su madre era cubana; creo que mucha gente no se dio cuenta durante su apogeo de que era latino. O Freddie Fender y Vicky Carr, cuyos apellidos son latinos, pero sus nombres artísticos eran diferentes, estaban anglicanizados. No quiero poner palabras en su boca, pero sospecho que en algún momento pensaron que podrían tener más posibilidades de éxito. Eso también es una afirmación sobre una época pasada del entretenimiento estadounidense en la que tu apellido latino podía obstaculizar tu capacidad para triunfar en la industria, así que también éramos muy conscientes de ello.

Una vez recibidas las candidaturas, ¿cuáles son los siguientes pasos?

La junta se reunirá en diciembre y hará la selección. En la primavera anunciarán quién ha sido seleccionado. Nosotros hemos presentado nuestra lista, y espero que otros también hayan presentado las suyas. Esperamos seguir aumentando la representación de artistas latinos en el registro. Se trata de la Biblioteca del Congreso, así que es muy prestigioso. Es un registro de la música que ha marcado la diferencia cultural y el impacto en los Estados Unidos de América. Es increíblemente significativo.

Para más información sobre cómo nominar música a la Biblioteca del Congreso, haga clic aquí.