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La ‘Maricoteca’ de Álex Anwandter: dance con tintes BDSM

Luciendo como un sex symbol, el cantautor chileno ofrece un adelanto de su próximo álbum

Tras un receso de tres años sin publicar nueva música, Álex Anwandter reaparece con una imagen más torneada, armado con un himno para las fiestas de fin de semana. “Maricoteca” es una arriesgada declaración NSFW (no apta para el trabajo, por sus siglas en inglés) donde los espectadores ven a Anwandter fortificando la política de identidad con un toque de picardía: un provocador artista queer con un talento inigualable para la música de baile brillante. El sencillo, sin embargo, es un corte excitantemente penetrante en donde se hunden los pecados de la cultura fiestera con tintes BDSM… y “no busques a tu mamá que aquí nadie te va a salvar”, como afirma la canción.

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El vídeo musical fue codirigido por el mismo Anwandter y Josefina Alen en Buenos Aires. “Escribí ‘Maricoteca’ como una oda a perderte en la pista de baile, un lugar donde puedes encontrar el amor, el desamor y la ‘perversión’ de la sociedad”, explicó en un comunicado. “‘También es la primera canción del nuevo álbum que llegará el año siguiente, que explorará la cultura del baile y las discotecas como el mundo definitivo donde puedes convertirte en quien realmente quieres ser”.

El multifacético artista chileno saltó a la escena a principios de los 2010 con el clásico de culto Rebeldes, en un momento en el que empezaban a surgir artistas indie pop chileno con pasión por las configuraciones electrónicas: los queridos Javiera Mena, Dënver, Adrianigual y Astro. Sin embargo, Anwandter siempre ha mostrado su insaciable habilidad para hacer música de la pista con una perspectiva queer fascinante — escucha su sencillo breakout del 2011 “Cómo puedes vivir contigo mismo?”, que destaca la cultura ball de Nueva York à la Paris Is Burning, o simplemente los sintetizadores iridiscentes y la producción deslumbrante a lo largo de su discografía, Amiga (2016) y Latinoamericana (2018). 

Recientemente, Anwandter se unió con la argentina Juliana Gattas del dúo electro-pop Miranda!, como productor de su próximo álbum solista, que saldrá el año que viene. El artista también es el beatmaker detrás del esperado octavo álbum de estudio de la mexicana Julieta Venegas, que sale este viernes (11 de noviembre).

Billboard habló con el músico, ahora afincado en Brooklyn, sobre sus recientes proyectos.

¡Atención! NSFW. Dale play con precaución.

“Maricoteca” es tu primer sencillo en tres años. ¿Qué hiciste durante esa pausa?

La pausa tuvo que ver con la pandemia, obviamente, pero no fue tanta pausa en el sentido de que estuve haciendo este disco nuevo que voy a empezar a sacar los singles; también estuve produciendo otros dos discos, Julieta Venegas que sale este viernes, y el disco debut de Juliana Gattas de Miranda! que va a salir el próximo año. Así que entre estos dos discos, y mi disco son, uff, un montón.

Entonces la palabra incorrecta es pausa. 

Nada, igual el mundo paró y yo paré de hacer shows también. Para mí es muy importante estar físicamente con las personas. Tampoco me daban mucha ganas de hacer shows por Zoom.

Pues gracias por tener este Zoom conmigo y hablar de tu sencillo. Es un tema bailable que trata sobre el desenfreno fiestero, entregándose a los placeres. ¿Qué inspiró el tema?

En parte fue haberme mudado a Nueva York que me puso en un contacto más directo con una cultura que siempre me había interesado mucho en la música dance. He hecho música bailable antes. Me resultó interesante y estimulante estar acá y vivirlo también. Esa fue la principal inspiración.

Ayudaste a encabezar la escena indie pop de Chile (en la década de 2010) rodeado de muchos artistas chilenos de música electrónica. Háblame de esa transición — de haber participado en ese movimiento a mezclar ahora nuevos sonidos con influencias neoyorquinas. 

Fue una transición, una expansión bastante natural. Ser chileno no es lo único que soy. También soy latino, y soy parte de la, entre comillas, comunidad queer. Esas identidades se empiezan a borrar. Para mí es un propósito trascender la política de identidades en la música. Para ser sincero, también quería hacer un disco muy entretenido que se tratara de pasarlo bien, que es una cosa bastante cercana, el placer, y en mi caso, el baile. Es un disco menos de la cabeza y más corporal.

Traes al frente temas de identidad que pueden sentirse profundos porque están asociados con un movimiento político. Pero a la vez la música es juguetona, lista para la pista de baile. ¿Cómo equilibras la expresión de tu identidad con hacer música para la liberación? 

Es una buena pregunta. Por un lado, hacer música que se me haga entretenida, música que de verdad me haga bailar y pasarlo bien. Y por otro lado, ser genuino, que yo siempre he intentado cultivar. Es muy importante la sinceridad en el arte. Y cuando se conjugan esas dos cosas, se lee una identidad pero que no estoy intentando vender. Me resulta un poco cansador que a esta altura se han mercantilizado las identidades. Esta música tiene que ver un poco con alejarse de los discursos que ya no significan mucho. Es un poco más abstracto, pero al mismo tiempo es mucho más entretenido, dark (oscuro) y misterioso.

¿Puedes compartir algunos detalles sobre tu próximo álbum?

Es un disco que va a explorar la música y la cultura dance como un territorio de expresión y de placer. 

Oí que te mudaste a Brooklyn. ¿Qué te trajo a Nueva York? 

Me mudé a Estados Unidos hace cinco años. Viví dos años en Los Ángeles y me mudé hace tres a Nueva York. Es muy loco acá, pero es muy loco en todos lados. La vida es muy loca (se ríe). Chile es muy lejos, pero igual es reintenso. Creo que el mundo es un lugar intenso y hay que acostumbrarse a la idea. [Nueva York] es muy entretenido y he conocido gente muy especial. Me gusta mucho estar en un lugar donde vive gente de todo el mundo. Eso se me hace muy lindo.

El próximo disco de Julieta Venegas que produjiste mantiene el inconfundible estilo de Venegas, pero también se nota tu esencia e impulso. Háblame sobre tu colaboración.

La colaboración para mí fue un sueño en el sentido de que admiro muchísimo a Julieta desde siempre. Es uno de los músicos más talentosos que hemos tenido en Latinoamérica. Y un sueño en el sentido que lo pasamos súper bien y fue una experiencia súper linda. Somos amigos hace diez años. Siento que esto llevó nuestra amistad a un nivel artístico distinto. Fue realmente una experiencia preciosa. Como compositor, como productor, fue increíble ver a alguien del nivel de Julieta trabajando. Cuando estaba con ella en el estudio, pensaba, “Guau, por eso le va increíblemente bien a Julieta, porque es una genia”. Ver un genio trabajando para mí era muy impresionante y muy lindo. Lo pasé super bien.

La guitarra minimalista en “La Nostalgia” de Venegas luce muy linda. Es muy poética su carta de amor a Tijuana, una reflexión sobre su ciudad natal. En tu caso, ¿sientes nostalgia por Chile? 

Yo creo que voy mucho como para sentir nostalgia. Estoy allá todo el tiempo, o sea, no todo el tiempo, pero viajo bastante para hacer shows. Pero tampoco soy una persona muy de mirar atrás, por ahora. Quizás porque me da la nostalgia.

En el video de “Maricoteca”, no puede despegar los ojos de la pantalla. Aparte de las fiestas locas que muestra el video, corporalmente se nota que estás haciendo ejercicio. Platícame un poco también de tu rutina. 

¿Esto también va a salir en GQ Magazine? Hago tipos de ejercicio normal, pero nada loco. Creo que el videoclip tiene esa imaginería de gimnasio, una cárcel para estándares físicos y cosas así. Muy del mundo gay, y ser fanático de eso.