×
Skip to main content

20 preguntas con Yordano: el hombre de la guitarra vive para cantarlo

El cantautor ítalo-venezolano celebra 40 años de trayectoria y recibe el Latin Grammy a la Excelencia Musical.

Para muchos sería difícil imaginar a Yordano Di Marzo sin su guitarra en un escenario. Pero al veterano cantautor ítalo-venezolano, conocido por la mayoría simplemente como Yordano, le gustaría tener toda una vida por delante para perfeccionar sus habilidades con el instrumento que lo caracteriza.

Explorar

Explorar

See latest videos, charts and news

See latest videos, charts and news

“Yo tendría otros 40 años para ser un buen guitarrista”, dijo el músico a Billboard Español en una entrevista reciente desde su país adoptivo, donde pasó gran parte de septiembre y octubre en una gira por sus primeras cuatro décadas de trayectoria artística, “40 Años Tour: Vivir para cantarlo”.

Relacionadas

En remisión oficialmente desde el 2020 tras superar un cáncer de médula a cinco años de un transplante, Yordano nunca dejó de lado la música. Ese mismo año lanzó Después de todo, un álbum de 13 canciones que incluyen “Enamorarnos otra vez”, y actualmente trabaja en otro de versiones de clásicos del rock ‘n’ roll que lo han inspirado y han sido parte de su historia.

Actualmente radicado en Nueva York, Yordano nació en Roma y llegó de niño a Venezuela, donde estudió arquitectura antes de dedicarse de lleno a la música. En 1978 comenzó su carrera como vocalista de la banda Sietecuero, y en 1982 debutó como solista con Negocios Son Negocios, del que se desprenden clásicos como “Vivir en Caracas”, “Perla negra” y “Días de junio”, cuyas letras profundas y poéticas definieron su estilo.

Pero fue su segundo álbum, Yordano de 1984, y la canción “Manantial de corazón”, lo que lo consagró internacionalmente. Sus siguientes discos presentaron éxitos radiales como “Locos de amor” en 1988, que figuró en Hot Latin Songs en marzo de 1989; “Madera fina”, que pasó 10 semanas en la lista entre 1990-91; y la canción de comentario social “Por estas calles” (1992), tema de la telenovela del mismo nombre. En 2016, junto a artistas invitados como Carlos Vives, Kany García y Ricardo Montaner, revisitó su catálogo en El tren de los regresos, álbum que le mereció su segunda entrada en la lista Latin Pop Albums de Billboard, después de Jugando conmigo en 1987.

Nominado al Latin Grammy al mejor álbum cantautor en dos ocasiones — en 2012 por Sueños clandestinos, y en 2020 por Después de todo — Yordano recibirá el 16 de noviembre el Premio a la Excelencia Musical de la Academia Latina de la Grabación en Las Vegas por haber transformado la música latina con su visión poética y un delicado cancionero que se inspira en el pop cosmopolita, las cadencias tropicales y la balada romántica. Será reconocido entre un grupo de homenajeados que incluye a Myriam Hernández, Rosario Flores, Amanda Miguel y Rita Lee. 

1. ¿Desde dónde me hablas?

Estoy en el mesón del comedor que divide la cocina en mi apartamento en Caracas. Aquí están los muebles donde están los vasos (señala atrás suyo) y la cocina está a mi izquierda.

2. ¿Cómo encontraste Caracas?

Mojada. Ha llovido mucho y hay unos desastres en todo el país. Ha habido desgracias, pero por suerte en los conciertos al aire libre no hubo problema. Estuve de gira hasta ayer.

3. ¿Cómo fue ese reencuentro con el público venezolano?

Muy bueno. La verdad que el público fue muy bueno en todos los conciertos, tanto los que hicimos en teatros como en salones grandes o al aire libre. Ha sido muy bonito, la gente muy entusiasmada, muy efusiva, dándome mucho cariño también. Y con banda. Tenía tiempo que no tocaba con una banda tan grande, tan completa. Ha sido muy chévere.

4. ¿Cuántos músicos eran?

Dos guitarras, bajo, teclado, batería y percusión. Son todos muy jóvenes menos [el percusionista venezolano] Nené Quintero, que ha tocado conmigo por muchos años y ha grabado prácticamente todos mis discos que he hecho aquí en Caracas.

5. ¿Te llevaste algunas de tus guitarras para la gira o tienes otras guardadas allá?

Me traje unas Epiphone, que son muy prácticas para viajar y que les mandé a hacer un arreglo con Nicolás Volpe, que es luthier de guitarras muy bueno, entonces las convertí en guitarras híbrido que son acústicas eléctricas. Eran para sonido acústico, y ahora tienen también para sonido como guitarra elécrica.

6. ¿Cuántas guitarras tienes en total?

Ni idea. Hay guitarras que he dejado de usar, que he estado rescatando una por una, pero voy despacio con eso. Aquí tengo como ocho y en Nueva York creo que otras ocho.

7. ¿Cuál es tu favorita?

No tengo una favorita en verdad, pero hay guitarras acústicas que yo siempre quise tener, como la Gibson SJ-200, que es un guitarrón. Es una grande, con un sonido muy redondo, muy fuerte, y hay que darle duro a la guitarra para que se mueva, pero es muy buena. Pero también tengo el tope de las eléctricas, que es la ES-335 que es la otra de las guitarras que yo quería. Y también una Epiphone que es una ES-339. 

8. ¿Cuál es la que usas más para componer?

La acústica. Aunque depende, una época estuve componiendo más con guitarra eléctrica. Después volví a la guitarra acústica, y así. Yo me enamoré de la guitarra acústica con cuerdas de metal y realmente compongo con esa guitarra.

9. Ahora que estás en Venezuela, ¿has oído algún músico local que te haya impresionado?

Sí. En la gira cuando fuimos de Maracaibo a Coro, de Coro fuimos a Punto Fijo al aeropuerto para regresar acá a Caracas y en el aeropuerto conocí a un compositor, músico, guitarrista de primera, excelente. Con una voz muy bonita, muy original además. Se llama Manuel Petit. Trabaja en el aeropuerto, pero no sé bien qué cargo tiene. Además de los músicos que me acompañaron en la gira, por supuesto.     

10. ¿Qué música has escuchado en particular últimamente?

He estado grabando y he escuchado algunas de las cosas que grabamos que quiero incluir en un compilado [de versiones que hago de otros artistas]… Algunas canciones de las que hemos logrado obtener los permisos, porque eso ha sido un problema. He escuchado las canciones de las cuales estamos haciendo las versiones para poder poner algo de la esencia de la canción original, porque yo las hago mías y terminan siendo un poco distintas.

11. ¿Algún título que nos puedas adelantar?

No es muy conveniente todavía. Es algo muy especial. Lo que sí puedo decirte es que ha sido muy difícil. Es un proyecto que tengo de toda mi vida, llevo muchos años haciéndolo y con mucho detalle, con mucho cuidado. Hay que pedir permiso a las editoras; aunque yo diga “no me den regalías, no me den crédito”, algunos me lo han negado.

12. ¿Cómo quiénes?

[David] Bowie, por ejemplo. Prince, negado. Jimi Hendrix, negado. Me parece que las editoras absurdamente niegan una versión de Jimi Hendrix que hice en español… Pero bueno, estoy en eso. Han aprobado algunas y entonces yo cumplo con las que han aprobado y creo que voy a poder hacer el disco.

13. ¿Has compuesto algo tuyo últimamente?

Estoy muy consumido por este trabajo que estamos haciendo, que es casi como una composición, al final. Han empezado a surgir ideas, pero no he completado nada. Son ciclos. Después de que lanzo un disco, hay un ciclo en el que no me siento a componer. Eso viene desde siempre. En este ciclo me he puesto a trabajar en esas versiones que como te digo he trabajado con cuidado durante toda mi carrera, un poco para despertar esas canciones que vienen por mi parte.

14. Ya que estás sentado en la cocina… ¿Qué has comido rico en Caracas que no consigas en Nueva York?

¡Muchas cosas! Hemos ido a uno que otro restaurant muy bueno. Hay uno que se llama Moreno que tiene comida caraqueña y venezolana muy buena, muy de vanguardia además, con elementos que la hacen de alta calidad. Y hay cosas que puedes conseguir aquí que no tienen el mismo sabor, como el queso telita o el guayanés. Yo soy fan de esos quesos. Y los plátanos; hay plátanos en Nueva York, pero nunca son como los de aquí.

15. Estando allá, ¿hay algo que extrañes de Nueva York?

Sí, claro. Nueva York me gusta mucho. ¡Extraño Nueva York, con todo lo que es Nueva York! (Risas).

16. ¿Y qué extrañas de Caracas cuando estás acá?

La vegetación, las guacamayas que vienen a mi terraza, el clima, que es muy especial. El Ávila. Mi apartamento, que es tan agradable, tiene todos los cuadros de mi mamá. Pero me faltan las personas; una parte está en Nueva York y otra está regada por el mundo: mis hijas.

17. Estás celebrando 40 años de trayectoria y recibes el Latin Grammy a la Excelencia Musical el mes que viene. ¿Qué significa para ti este reconocimiento?

Todavía no lo racionalizo muy bien, de verdad (risas). Tengo una preocupación muy grande de qué voy a decir en el discurso de aceptación. Eso me quita el sueño porque como tú sabes yo me puedo extender e irme por la tangente y hablar de cosas que no debería hablar. Pero es una sensación muy agradable, sentir que tu gremio te da una palmadita en la espalda como diciendo “lo has hecho bien”. Y lo he sentido mucho también en esta gira. El afecto, la efusividad de la gente en Venezuela, ha sido enorme.

18. Como ítalo-venezolano, te he oído antes hablar de cocina italiana. ¿Cuál es tu platillo italiano favorito?

En general pastas. La que no falta en mi casa es la más sencilla, filetto di pomodoro, que es simplemente los tomatitos cherry en julianas con ajo, aceite de oliva… Esa base puede seguir hasta los ragús más complicados. Se hace rapidísimo y es divino.

19. ¿Cómo te has sentido de salud? Ya tienes un tiempo en remisión, ¿correcto?

Sí, el asunto de la remisión es un hecho. He estado resolviendo cuestiones más puntuales. En la etapa anterior de la gira que vine, tuve culebrilla. Menos mal que estaba vacunado y no me dio tan fuerte, pero del resto bien. He podido hacer todos los conciertos sin novedades. La voz ha estado muy bien.

20. Una última pregunta: ¿cuál es el secreto de tu longevidad en la música?

Yo creo que es tener siempre las puertas abiertas a la creatividad, a la posibilidad de algo nuevo. Pensar siempre que hay algo más que puedes hacer. Mejorar. [Si pudiera], yo tendría otros 40 años para ser un buen guitarrista.